Se centra en personas que hacen ejercicio o deporte, ya sea ocasionalmente o de forma profesional. Tiene en cuenta que el cuerpo está sometido a esfuerzos repetitivos o intensos.
Sirve tanto para prevenir lesiones (enseñando a calentar bien, mejorar técnica, etc.) como para tratar problemas frecuentes como tirones musculares, tendinitis o sobrecargas. Además, ayuda a recuperarse más rápido y a rendir mejor físicamente.